Archivo de la categoría: Investigación médica

Más de 900.000 euros para impulsar el estudio del cerebro

De ellos, la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno destinará 282.000 euros a becas predoctorales en Neurociencia

De generoso y estimulante calificó la doctora Carmen Cavada el apoyo económico de 943.000 euros a la Neurociencia española por parte de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno. Este dinero se repartirá entre becas predoctorales, proyectos de investigación, actividades de divulgación y el patrocinio de la Cátedra UAM-Fundación Tatiana Perez de Neurociencia.

El pasado mes de marzo la Fundación anunció la creación de la Cátedra UAM-Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno de docencia e investigación en Neurociencia. La cátedra, que dirige la doctora Cavada, tiene como objetivo principal la coordinación del Plan de Apoyo a la Neurociencia Española de la Fundación y elfomento de la docencia, la investigación y la difusión de los conocimientos en Neurociencia, especialmente en la comprensióndel sistema nervioso humano y de las enfermedades que lo afectan.

Para la puesta en marcha y seguimiento de su Plan de Apoyo a la Neurociencia Española, la Fundación cuenta con un comité científico formado por investigadores de gran prestigio: Joaquín Fuster, catedrático de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de California en Los Ángeles; Jesús Flórez, catedrático de Farmacología de la Universidad de Cantabria y presidente de la Fundación Down 21; Luis Miguel García Segura, profesor de Investigación en el Instituto Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y José Serratosa, Jefe del Servicio de Neurología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

Previamente, en febrero de este año, la Fundación destinó 525.000 euros, distribuidos en tres años, a proyectos de investigación en Neurociencia. A la convocatoria se han presentado más de 200 solicitudes que están siendo actualmente examinadas por científicos independientes. Además, en la presentación de las ayudas que ha tenido lugar esta mañana, se ha anunciado la convocatoria nacional de becas para realizar tesis doctorales en el ámbito de la Neurociencia, a las que destinarán otros 282.000 euros.

Retos de la Neurociencia

El plan de apoyo a la Neurociencia prevé también la realización dereuniones científicas para favorecer el intercambio de conocimientos entre los neurocientíficos y contribuir a la formación de los jóvenes investigadores. La primera de estas reuniones tendrá lugarel próximo 6 de junio en la Real Academia Nacional de Medicina y en ella se presentará de forma oficial el Plan de Apoyo a la Neurociencia, promovido por la Fundación.

Este primer simposio analizará los “Retos de la Neurociencia en el siglo XXI”, y contará con la presencia de destacados investigadores que hablarán sobre la iniciativa Brain en EEUU (Álvaro Pascual-Leone) y el proyecto Cerebro Humano europeo (Javier de Felipe), el reto que presentan las dos patologías neurodegenerativas más prevalentes (alzhéimer y párkinson) y la discapacidad intelectual.

La Neurociencia tiene gran futuro en este momento y esta ayuda se alinea con las iniciativas Cerebro Humano de Europa y Proyecto Brain de Estados Unidos, para darle un impulso nuevo a esta disciplina”, destaca Carmen Cavada. La catedrática resaltó también que esta iniciativa privada se inscribe en la tradición científica española que representa nuestro Nobel Santiago Ramón y Cajal, considerado el padre de la Neurociencia moderna, y que continúan los neurocientíficos españoles actuales, “muy activos y con gran reconocimiento internacional”.

Más de 900.000 euros para impulsar el estudio del cerebro – ABC.es.

Anuncios

Comentarios desactivados en Más de 900.000 euros para impulsar el estudio del cerebro

Archivado bajo Cerebro, Investigación médica, Neurociencia, Neurología, Neurona

Fotones contra el cáncer

El Icfo y el Clínic aplican la física más avanzada en la lucha contra los tumores

Pere Gascon, Romain Quidant y Àngels Sierra muestran un chip para diagnóstico de cáncer. Gascon y Sierra son médicos del hospital Clínic y Quidant es físico del Institut de Ciències Fotòniques Alina Hirschmann / ICFO

Es la medicina de la luz. Consiste en utilizar las asombrosas propiedades de los fotones, las partículas de la luz, para diagnosticar y tratar enfermedades. El hospital Clínic y el Institut de Ciències Fotòniques (Icfo) la han empezado a aplicar al cáncer de mama. Más adelante, está previsto extenderla al cáncer de próstata y de hígado. También el instituto de investigación del sida IrsiCaixa ha iniciado una colaboración con el Icfo para aplicarla a la lucha contra el VIH.

“Es la bomba”, exclama admirado Pere Gascón, jefe del servicio de oncología médica del hospital Clínic. La tecnología que han desarrollado el físico Romain Quidant y su equipo en el Icfo para detectar proteínas en la sangre “es mucho más sensible que los tests que utilizamos actualmente”, destaca Gascón. Además, ofrece resultados en menos de una hora y es barata.

Primer objetivo: cáncer de mama. La investigadora Àngels Sierra, del instituto Idibaps del Clínic, lleva dos años colaborando con el Icfo para crear un dispositivo capaz de detectar la proteína GRP94. Esta proteína indica si una paciente con cáncer de mama tiene una alta probabilidad de sufrir una metástasis en el cerebro. Poder detectarla cuando su concentración aún es muy baja “permitirá ajustar el tratamiento según la evolución que va a tener cada paciente”, destaca Sierra.

Además, añade la investigadora, la técnica tiene la ventaja de que bastan los análisis de sangre rutinarios que se hacen en el seguimiento de las pacientes para tener resultados. Por lo tanto, no supone ninguna incomodidad ni ningún riesgo para las afectadas, y no tiene por qué suponer un gran coste para la sanidad -aunque la técnica es experimental y su precio aún no se ha fijado-.

Pere Gascón, por su parte, prevé aplicar la técnica para detectar una proteína característica del cáncer de próstata (llamada PSA) y otra del cáncer de hígado (la alfa-fetoproteína).

El objetivo a medio plazo es analizar de manera simultánea una decena de proteínas que aporten información sobre un cáncer concreto, explica el inventor de la técnica, Romain Quidant. Con ello se podrá ver, por ejemplo, si un paciente responde de manera adecuada a un tratamiento. Pero “estamos al principio y aún analizamos las proteínas de una en una”, explica Quidant.

Aún en el campo del cáncer, Quidant investiga una manera de utilizar la fotónica para destruir células tumorales. La estrategia consiste en unir nanopartículas de oro con anticuerpos capaces de acoplarse a células tumorales. Estas nanopartículas son sensibles a la luz y se calientan a altas temperaturas cuando absorben luz de determinadas longitudes de onda. De este modo, es posible destruir las células tumorales por hipertermia cuando las nanopartículas se unen a ellas. La estrategia ya se está ensayando en ratones en una investigación realizada con Àngels Sierra en el instituto Idibaps.

Más adelante, Quidant y sus colaboradores tienen previsto equipar las nanopartículas de oro con fármacos antitumorales, además de anticuerpos. Si funciona como espera, los anticuerpos guiarán las nanopartículas hasta las células cancerosas. Una vez allí, se les aplicará una luz desde el exterior del cuerpo, de modo que se liberarán los fármacos directamente en el tumor. Esto debería permitir aumentar la dosis de fármaco que llega al tumor al tiempo que se reducen los efectos secundarios en el resto del cuerpo. “Esperamos ayudar a mejorar la eficacia de los tratamientos”, explica Quidant.

Más allá del cáncer, la nueva técnica de diagnóstico en la sangre puede ser útil también contra el sida, señala Roger Paredes, investigador del instituto IrsiCaixa que colabora con el Icfo. “Nuestro objetivo es conseguir un método para medir la carga viral que sea rápido, sencillo y barato”, explica Paredes. En el momento actual, la técnica para medir la cantidad de virus en la sangre es demasiado compleja y costosa para repetirse con frecuencia en los países ricos y para utilizarse en los países pobres.

El resultado es que muchos pacientes siguen tomando fármacos después de que el virus se haya vuelto resistente a ellos. La técnica que ha desarrollado Quidant en el Icfo abre la vía a que medir la carga viral sea tan sencillo para un portador del VIH como medir la glucemia para una persona diabética, destaca Paredes.

La nueva técnica, fruto de cinco años de investigación, se ha presentado en la revista científica Nano Letters. Una limitación que tiene por ahora es que sólo puede detectar aquellas proteínas para las que está disponible un anticuerpo. Por lo tanto, aún no puede detectar cualquier proteína de cualquier célula tumoral. Pero sus posibles aplicaciones se ampliarán previsiblemente en el futuro a medida que se identifiquen más anticuerpos útiles para el diagnóstico. “Pronto podremos detectar también material genético, además de proteínas”, explica Quidant.

Como ocurre con toda nueva tecnología, es demasiado pronto para saber si acabará utilizándose a gran escala o no. Pero la coincidencia en el área de Barcelona de centros de investigación biomédica y de un instituto de fotónica de primer nivel crean un entorno propicio para ponerla a punto. El Icfo dispone además de una unidad profesional de transferencia de tecnología para que los resultados de sus investigaciones se conviertan en productos socialmente útiles y económicamente rentables. A ello se añade la financiación aportada por la Fundació Cellex para desarrollar aplicaciones biomédicas a partir de la fotónica. “Esto no hubiera sido posible sin Cellex”, reconoce Lluís Torner, director del Icfo.

Fotones contra el cáncer.

Comentarios desactivados en Fotones contra el cáncer

Archivado bajo cáncer, Física, Investigación médica

Obtenidas por clonación células productoras de insulina

Un equipo internacional logra una eficaz derivación de células madre por transferencia nuclear

La técnica vuelve a la primera línea de la investigación

Embriones humanos en una etapa temprana. / DIETER EGLI (REUTERS)

Vuelve la clonación terapéutica. La vieja idea de tomar el genoma de una célula de la piel de un paciente, introducirlo en un óvulo y usar el embrión resultante para generar cultivos de células madre no solo sigue viva, sino que goza de mejor salud que nunca. Científicos de Nueva York y Jerusalén acaban de mejorar la técnica hasta el punto de hacer viable, por primera vez, su aplicación clínica en el futuro inmediato. Y han conseguido clonar de esta forma, también por primera vez, células beta pancreáticas —las productoras de insulina— a partir de una paciente de diabetes de 33 años. La ley norteamericana, sin embargo, va muy por detrás de la ciencia en este caso.

La generación de células beta pancreáticas era uno de los objetivos prioritarios de la medicina regenerativa, porque los científicos esperan que pueda ayudar a los pacientes diabéticos. La obesidad y la consecuente diabetes de tipo 2 es el principal problema de salud pública de nuestros días, pues de él se derivan los grandes matarifes —infarto, cáncer y neurodegeneración— en los países occidentales, y cada vez más en el mundo en desarrollo, a medida que va importando el nefasto estilo de vida y nutrición de los países ricos.

“Las células madre específicas son viables para desarrollar terapias celulares” Dieter Egli, jefe del equipo científico

La medicina regenerativa ha experimentado una revolución en los últimos años con la invención de un segundo tipo de células madre, las iPS, o células de pluripotencia inducida, que no requieren la construcción de un embrión humano, y que valieronhace dos años el premio Nobel de Medicina a su creador, el japonés Shinya Yamanaka. Pero ni el comité Nobel —que también otorgó el premio a John Gurdon, el clonador del primer animal— ni el resto de los científicos del campo han renunciado en ningún momento a la idea original.

Tal y como señalan en Nature Dieter Egli, de la Fundación de Células Madre de Nueva York, y sus colegas de la Universidad de Columbia de la misma ciudad y la Universidad Hebrea de Jerusalén, las células iPS, por mucho que puedan constituir el futuro de la medicina regenerativa, están actualmente plagadas de escollos de cara a su aplicación clínica. “Las células iPS”, escriben, “son a menudo defectuosas en su diferenciación (especialización en tipos celulares útiles para trasplantes), contienen patrones aberrantes de metilación (modificación epigenética), y adquieren mutaciones somáticas”.

 

Un cuadro desolador en comparación con las células embrionarias clonadas, que estarían muy cerca de la aplicación clínica de no ser por el entorno legal adverso. Entonces, ¿vuelve la clonación terapéutica?

“La respuesta es sí”, dice Egli a EL PAÍS. “La investigación en medicina regenerativa se ha concentrado con fuerza en las células iPS desde el desarrollo de esta técnica en 2007 por el premio Nobel Shinya Yamanaka y su equipo. Sin embargo, nuestro trabajo muestra que las células madre específicas de paciente derivadas por transferencia nuclear (clonación) son una fuente viable para desarrollar terapias celulares”.

El entusiasmo sobre la clonación terapéutica está volviendo Insoo Hyun, Universidad Case Western Reserve de Cleveland

Al igual que otros científicos del campo, el jefe del equipo de Nueva York no ve razón para renunciar a una línea de investigación prometedora por el mero hecho de que exista otra. “Todas estas tecnologías, incluidas las células iPS y las células madre embrionarias derivadas por clonación, permanecen relativamente inexploradas, y como no sabemos todavía qué estrategia será la más útil para la medicina, preferimos seguir explorando todas las rutas”.

Pese a todo ello, Egli no tiene la menor crítica contra la concesión del premio Nobel al descubridor de las células iPS. Más bien todo lo contrario: “El Nobel a Yamanaka ha galvanizado la investigación en células madre y ha atraído una atención, un interés y una motivación sin precedentes hacia el campo al mostrar a los científicos que la tecnología de las células madre tiene un potencial increíble; es verdad que, al mismo tiempo, ha desincentivado a los laboratorios de la investigación en clonación; pero creemos que nuestro éxito en este terreno establecerá un nuevo equilibrio, con ambas líneas progresando en paralelo”.

Otro factor que ha jugado en contra de la clonación humana es el célebre fraude del investigador coreano Hwang Woo-Suk, cuyos ecos siguen sin apagarse más de una década después del escándalo. “Cualquier fraude científico genera desconfianza en un campo de investigación”, reconoce el investigador de Nueva York, “y este sigue siendo un problema tan real hoy como lo fue en la época; pero aquel trabajo concreto de Hwang ya no es un factor significativo”.

¿Vuelve la clonación? Tal parece.

Obtenidas por clonación células productoras de insulina | Sociedad | EL PAÍS.

Comentarios desactivados en Obtenidas por clonación células productoras de insulina

Archivado bajo Clonación, Diabetes, Investigación médica

Susana Martínez-Conde: «Necesitaríamos un cerebro del tamaño de un edificio para percibir fielmente la realidad»

La cámara de un móvil tiene mayor resolución que el ojo humano, pero el cerebro recurre a trucos para lograr una imagen más nítida y detallada, aunque menos fiel

VICTOR LERENA Susana Martínez-Conde estuvo en España invitada por la Universidad Europea para impartir una conferencia sobre los engaños de la mente

Susana Martínez-Conde nació en la Coruña y se doctoró en la Universidad de Santiago. En la actualidad dirige el laboratorio de Neurociencia Visual del Instituto Barrow (Phoenix, EEUU). Esta neurocientífica de renombre internacional ha visitado esta semana Madrid invitada por la Universidad Europea para impartir una conferencia sobre “Los engaños de la mente” en el “Aula Europea de Psicología”. La mayor parte de lo que percibimos es una ilusión, asegura, trucos del cerebro para hacer frente a sus limitaciones “técnicas”.

Para esta neurocientífica los magos son manipuladores natos de la atención y la consciencia, una teoría aparentemente frívola que sin embargo ha merecido un hueco en la revista “Nature Rewiews“. Y es que, dice, la magia es un arte de los más académicos. Durante el minuto que dura un truco los magos manipulan nuestra atención recurriendo a esos puntos débiles del cerebro para apilar una ilusión tras otra, y hacernos creer que incluso las leyes físicas quedan abolidas de forma mágica.

-¿El cerebro se inventa la realidad?

-El cerebro inventa la mayor parte de la realidad, porque a pesar de ser una estructura complejísima es también muy limitada. Cualquier cámara de móvil tiene mayor resolución que el ojo humano. Tenemos un millón de fibras en el ojo y eso hoy en día en una cámara de fotos no es nada. Sin embargo, nuestra visión es mucho más nítida y detallada que la de la mejor cámara. Eso se debe a que no nos basamos sólo en la información que registramos. El cerebro está muestreando puntos de información crítica de la escena que nos rodea, los que tienen mayor contenido de información. Pero quedan muchos huecos que rellena mediante un proceso activo de construcción de nuestra percepción visual que se corresponde bastante bien con la realidad, pero no perfectamente. Y cuando no se corresponde bien, hablamos de ilusiones.

-¿Cómo rellenamos esos huecos?

Y el proceso de rellenado que todos experimentamos es el que tenemos con el punto ciego. Y eso es fácil de hacer extendiendo de los brazos, juntar los pulgares y extender los índices hacia arriba. Cerrando el ojo izquierdo, miramos la uña del dedo izquierdo prestando atención al dedo derecho. Al hacer esto, el extremo del dedo derecho desaparece, pero podemos ver lo que hay detrás. En este punto ciego no hay información, pero no vemos un agujero negro, sino que el cerebro toma la información circundante y rellena ese punto ciego y vemos lo que hay detrás.

-Decía que la atención es algo que manejan muy bien los magos. ¿Manipular la atención durante un truco de magia es más fácil que estudiarla en la laboratorio?

-Depende. Hoy los magos tienen ventaja en el sentido de que van muy por delante de la investigación, porque la magia como espectáculo tiene por lo menos dos mil años de antigüedad. Y han tenido tiempo para refinar esta manipulación. La neurociencia cognitiva sólo tiene unas décadas. No creo que sea más difícil investigar la atención que manipularla. De hecho, una parte puede ayudar a la otra, en un proceso de mutuo beneficio. Muchos de los conceptos novedosos en ciencias cognitivas, como la ceguera al cambio o la ceguera por desatención, los magos los conocían desde hace mucho tiempo. Nosotros hemos estado de alguna manera reinventado la rueda y llegando a conclusiones que los magos ya sabían.

-Hace unos días se publicó en “Nature Neuroscience” por qué no somos capaces de percibir los errores de continuidad en la películas. Al parecer el cerebro ignora los cambios que ocurren en dos escenas muy muy próximas en el tiempo, del orden de segundos…

-Se solía considerar que las ilusiones eran errores de la percepción, pero nos estamos dando cuenta de que no son la excepción sino más bien la regla. Y no son errores de por sí. Sino que representan mecanismos intrínsecos a nuestra percepción. Por ejemplo en la ceguera al cambio, la información cercana en el tiempo la consideramos como fija. Eso representa una ventaja evolutiva, porque el cerebro está muy limitados por su tamaño, el número de neuronas que tenemos, las conexiones entre ellas. Necesitaríamos un cerebro del tamaño de un edificio si tuviéramos que representar la realidad tal cual es. Es una ventaja tomar este atajo y pensar que lo que ha ocurrido hace poco es fijo. Es algo que ahorra recursos necesarios para enfrentarnos a lo que va a ocurrir en el futuro, que esto si es crítico para la supervivencia.

-Pensar que esta percepción sesgada tienen una ventaja evolutiva resulta contraintuitivo…

-Sin ella no existiríamos. Nuestro cerebro no habría podido desarrollarse de la manera que lo ha hecho si tuviéramos que estar saturados procesando información trivial. En primer lugar hay una falsa percepción de que la evolución nos ha llevado a la cúspide de la perfección en procesos mentales. Esto es falso. La evolución no maximiza nuestras capacidades. Simplemente nos proporciona capacidades suficientemente buenas para sobrevivir y transmitir nuestra herencia genética a la siguiente generación. Maximizar requiere más recursos y energía, dos limitaciones del cerebro. Y en la vida diaria, centrar la atención en algo concreto y suprimir el resto de los estímulos para no dispersarnos nos permite hacer descubrimientos y avances.

-Sostiene que no es cierto que podamos hacer dos cosas a la vez, ni siquiera las mujeres, como se suele bromear…

-No, no podemos, salvo que se haya automatizado o robotizado una de ellas. En el ámbito de la neurociencia hablamos de comportamientos zombis, porque no requieren atención y se ejecutan como un reflejo. Pero si se trata de ejecutar dos acciones que requieran atención por separado, no se podrán hacer a la vez.

-Es curioso porque eso recuerda lo que dicen los buenos jugadores de baloncesto: que juegan bien cuando logran automatizar los pormenores del juego. ¿La maestría consiste en automatizar?

-Yo diría que consiste por un lado en automatizar, que sería un prerrequisito, y por otro en responder a situaciones emergentes novedosas. El jugador de baloncesto no solo tiene que jugar de manera automática sino que tiene que estar analizando lo que pasa en la cancha para poder responder. Pero el automatismo es lo que libera a su cerebro para atender a cosas relevantes en el juego, diferentes de cómo botar la pelota o cómo encestar. No podría ser buen jugador y dedicar su atención a aspectos más estratégicos si el automatismo no existiera.

-Eso supongo que ocurre en otras áreas como la música, el aprendizaje de idiomas…

-En todas. Yo me acuerdo del momento preciso, cuando fui a vivir a Estados Unidos, en que empecé a entender lo que me decían sin tener que traducirlo mentalmente primero. Hasta entonces no me daba tiempo en el curso de una conversación a traducir lo que me decían y elaborar una respuesta en español que después tenía que expresar en inglés. Esta traducción interna desapareció porque ya podía pensar en inglés, pues había automatizado el idioma y me podía centrar en la conversación.

-Decía que los magos, los artistas de la atención, deben tener muy automatizados sus trucos para que el espectador no los adivine. ¿Podemos adivinar las intenciones ?

-Todos somos telépatas, porque todos leemos el pensamiento de otras personas de acuerdo a su actuación: su mirada, lenguaje corporal, su tono de voz. Las neuronas espejo son las que nos permiten ponernos en la piel de otra persona y de acuerdo con sus acciones deducir lo que está pensando, porque es lo que tú pensarías. Este proceso que llevamos a cabo para adivinar las intenciones de otras personas no es muy diferente de lo que hacemos con nosotros mismos.

-¿Qué quiere decir?

-Muchas veces actuamos de una forma determinada pero no sabemos por qué. Y lo que hacemos es darnos una explicación buscando motivos. En retrospectiva interpretamos nuestras acciones en tercera persona, aunque no nos lo parezca así. Creemos que tenemos control sobre nuestras acciones y que todo es muy racional y coherente, pero no es cierto. Hay un experimento de un grupo investigadores suecos sobre la ceguera a la elección. Piden a los voluntarios que escojan entre dos fotografías femeninas la que les parece más atractiva. Después vuelven las fotos del revés y, gracias al entrenamiento recibido de magos, intercambian las fotos en el proceso sin que los participantes se den cuenta. Entonces les piden que cojan la foto que habían elegido, que es en realidad la que rechazaron. Una gran proporción no se dieron cuenta del cambio, esto se denomina ceguera al cambio. Pero lo interesante es que les pidieron que justificaran su elección y lo hicieron, aunque no era la foto que habían elegido. Lo interesante es la fabulación, porque los motivos que están dando no eran los originales, ya que la foto es diferente. Eso significa que estamos interpretando nuestras acciones, estamos leyéndonos el pensamiento a nosotros mismos…

-Eso recuerda a los trabajos del cerebro escindido de Gazzaniga, en los que se justifican acciones, a través de lo que denomina el fabulador o intérprete: Los participantes no saben por qué han hecho algo ya que no hay comunicación entre los dos hemisferios cerebrales, pero dan explicaciones plausibles…

-No solo existe esta fabulación en el cerebro dividido. Todos estamos fabulando de alguna manera. Se puede concluir que cuando nos resulta muy difícil decidir entre dos posibilidades, como me caso o no me caso, da igual la decisión porque al final elijas lo que elijas vas a buscar una justificación.

-Eso lleva a un automatismo más inquietante todavía… ¿si nosotros nos damos una explicación de lo que hemos decidido, quién o qué ha tomado esa decisión?

-La tomamos nosotros. Pero la pregunta más inquietante quizás sería ¿quién es ese “nosotros”? o ¿hay varios nosotros?. ¿Hay varios yoes?. Esta también puede ser una cierta ilusión, que nuestra identidad personal pueda ser en gran medida fija. Y nuestro yo, esta unidad, en realidad, no lo sea tanto. Un tema que me gustaría abordar algún día es la progresión de la identidad a través de la vida de una persona. Porque hay también una ilusión mantenida por el hecho de que conservamos las memorias. Recuerdo cómo era a los 15, 10 o 4 años, y pienso en qué medida sigo siendo la misma persona. Y no sé si queda algo. Lo que queda es la memoria. Igual esa identidad como tal se ha perdido, pero no la añoramos ni sentimos su pérdida porque existe esa conexión a través de la memoria autobiográfica. Pero el resto puede ser una ilusión. Puede ser que continuamente estemos perdiendo identidades y generando otras.

-¿La memoria es también una ilusión?

-También y la utilizan los magos.

-Componemos imágenes del pasado que se parecen poco a la realidad…

-Sí, las memorias autobiográficas pueden ser muy diferentes de la realidad, y por tanto hay fallos por omisión o por generar falsas memorias. Hoy sabemos que cada vez que recuerdas algo extraes esa memoria de su almacén, y la haces consciente y la vuelves a guardar. Y cada vez que recordamos cambiamos esa memoria. No es igual la que extraemos que la que almacenamos de nuevo. Cuanto más se accede a un recuerdo más se cambia. Esto tiene relevancia importante, porque todos tenemos experiencias que nos definen. Soy la persona actual por los hechos que ocurrieron en mi pasado. Pero estas experiencias son las que más tiendes a recordar y por tanto son las que más cambiamos. Por tanto no somos las personas que creemos y somos los menos indicados para describimos.

-¿Significa eso que nos conocemos poco?

-Muy poco. No nos conocemos. Es como la relación que tenemos con la realidad. No quiere decir que la realidad no exista, pero el cerebro la simula. Y nosotros interactuamos con esa realidad virtual que general el cerebro. Unas veces encaja bien con lo real y otras peor. El conocimiento de nosotros mismos encaja en este ámbito también: unas veces la imagen que tenemos de nosotros mismos será acertada y otras no, por las limitaciones que tiene el cerebro.

-Sus trabajos con la atención tienen aplicaciones en patologías como el alzhéimer, ¿hay algún avance en este sentido?

-Acabamos de publicar un trabajo con enfermos de alzhéimer en la revista “Age” en el que hemos analizado los patrones de ciertos movimientos oculares que se producen cuando fijamos la mirada, que se llaman microsacadas. Pensamos que los déficits atencionales de los enfermos de alzhéimer podrían reflejarse en estos movimientos microsacádicos de los ojos. Y hemos visto que efectivamente hay diferencia con relación a las personas de la misma edad que no están afectados. Y esta alteración ya está presente en pacientes con deterioro cognitivo leve, que no están diagnosticados pero tienen gran riesgo de desarrollar alzhéimer. Esto es interesante de cara un posible marcador temprano de esta patología, porque cuando el movimiento ocular se deteriora refleja un deterioro en la atención.

-¿Y en hiperactividad?

-No hemos trabajado en ello. Pero sí hay relación entre el patrón de movimientos oculares y el TDAH. Porque hay un gran solapamiento entre los sistemas neurales que controlan los movimientos de los ojos y los mecanismos de la atención. Cuando la atención está afectada se refleja en el movimiento de los ojos, porque comparten circuitos.

Susana Martínez-Conde: «Necesitaríamos un cerebro del tamaño de un edificio para percibir fielmente la realidad» – ABC.es.

Comentarios desactivados en Susana Martínez-Conde: «Necesitaríamos un cerebro del tamaño de un edificio para percibir fielmente la realidad»

Archivado bajo Entrevistas, Investigación médica, Investigadoras

El ‘Nobel americano’ premia a los padres del implante coclear

Vea el gráfico sobre la audición y cómo funciona el implante coclear. | Gracia Pablos

  • Este año el Albert Lasker es para los científicos Clark, Hochmair y Wilson
  • Ellos mejoraron el tratamiento de las personas con discapacidad auditiva
  • Unos 360 millones de personas en todo el mundo viven con hipoacusia
  • Unos 300.000 pacientes se han beneficiado del implante coclear

 

Este viernes se entrega el prestigioso premio Lasker de investigación clínica (los llamados ‘Nobel estadounidenses’) que este año reconoce el trabajo de los tres pioneros de la implantación coclear: Graeme Clark, Ingeborg Hochmair y Blake Wilson. “Sus esfuerzos han transformado la vida de cientos de miles de personas que, de otro modo, serían sordas”, señala Gerard O’Donoghue, otorrinolaringólogo del Queen’s Medical Centre (Nottingham, Reino Unido), en un artículo publicado en la revista ‘The New England Journal of Medicine’.

Así lo definía Mercedes (una joven con hipoacusia profunda de nacimiento) a ELMUNDO.es hace dos años: “Este aparato es muchísimo mejor que la máquina de vapor de Watt, es una tecnología maravillosa y a mí me ha cambiado la vida”.

Beethoven, que también sufría discapacidad auditiva, escribió (en 1802): “Vivo sin conversaciones, sin confidencias, completamente solo […] Esto me ha desesperado tanto que estuve a punto de poner fin a mi vida”.

Con este ejemplo, O’Donoghue subraya los sentimientos de desesperación, pena y aislamiento que experimentan las personas con pérdida auditiva antes de inventarse el implante coclear. “A los pocos que buscaban ayuda médica les decían que no había nada para ellos”, señala el responsable del artículo.

Los primeros implantes

En 1978 se desarrollaron en Australia los primeros implantes cocleares multicanales, precursores de los actuales, que permitían captar el sonido con una óptima calidad. Después de varios ensayos clínicos, la agencia americana del medicamento (FDA) aprobó su uso en adultos. Desde entonces, más de 300.000 personas con esta discapacidad se han beneficiado de un invento que les permite oir y todo gracias a los esfuerzos de los tres artífices del mismo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hoy en día se estima que 360 millones de personas en el mundo viven con pérdida auditiva incapacitante. “Dado que este problema aumenta con la edad, se prevé que la carga mundial de morbilidad atribuible a la sordera también incrementará y, por lo tanto, los medios capaces de ‘reparar’ esta discapacidad adquirirán cada vez más importancia”.

Pero la sordera afecta a todas las edades. Para el niño, el oído es fundamental en su desarrollo neurocognitivo. “La privación del sonido temprano degrada la multiplicidad de los circuitos neuronales que se encargan de procesar la información, especialmente los involucrados en la adquisición del habla y el lenguaje”. Además, continúa O’Donoghue, “afecta a otras funciones cognitivas y, como la capacidad de escribir una lengua depende en gran medida de la audición de su contenido fonológico, las tasas de alfabetización entre los niños sordos se han mantenido bajas […] Esto conduce a malos resultados educativos, oportunidades limitadas de empleo y la participación restringida en la sociedad. Para muchos, la lengua de signos se convierte en el único medio de comunicación. No es sorprendente que los adolescentes sordos se sientan marginados y necesiten más apoyo psicológico que sus compañeros oyentes”.

Según Manuel Manrique Rodríguez, del departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra, “con los implantes cocleares, ahora un niño sordo desarrolla el lenguaje normalmente, puede aprender otros idiomas y llegar a la universidad en un porcentaje que antes era impensable. Les permite integrarse en la sociedad de una manera que antes era ciencia ficción”.

Este especialista, que conoce “personalmente a los premiados”, elogia su trabajo y les felicita por su premio. Concretamente, Clark escribió un capítulo en un libro (‘Implantes Cocleares’) que publicamos en el grupo del programa de Implantes Cocleares de la Universidad de Navarra, del que Manrique es director.

En cuanto a los adultos que desarrollan sordera profunda, añade el experto, “a menudo se sienten avergonzados por su discapacidad y se ven obligados a retirarse de las conversaciones con familiares y amigos”. En muchos casos, “puede provocar desempleo”.

Entre “los ancianos, la sordera profunda compromete la vida independiente, ya que muchos de ellos desarrollan una especie de miedo a quedarse solos”. Por otra parte, se ha visto que “la sordera se asocia con un mayor riesgo de demencia”.

Un imposible hecho realidad

‘Recuperar’ la audición en las personas con sordera profunda era todo un reto y ahora se puede decir que el implante coclear lo ha conseguido, aunque hay que matizar que no todas las hipoacusias pueden tratarse con este aparato, sólo las de tipo neurosensorial (las que afectan al oído interno). Primero se tratan con audífonos y si éstos no son efectivos se procede al implante.

El primero, a modo experimental, tuvo lugar en París, el 25 de febrero de 1957. Los doctores Djuro y Eyries insertaron un hilo de cobre en el interior de la cóclea a un paciente sordo y éste consiguió percibir algunos sonidos y seguir el ritmo del lenguaje.

Muchos expertos se preguntaban cómo era posible que un puñado de cables consiguieran convertir las señales auditivas en impulsos eléctricos hasta llegar al cerebro. Y no sólo eso, indica el doctor Manrique. “Al principio, los implantes fueron muy criticados por el mundo médico. Se pensaba que la estimulación del oído podría generar trastornos neurológicos en el individuo”.

Miedo a los posibles efectos neurológicos

El doctor Manrique asegura que en algunos congresos estos investigadores “han tenido que salir por la puerta de atrás (por ejemplo, en un congreso en Melbourne -Australia-), ya que se concentraban manifestaciones de personas sordas que mostraban su oposición a estos aparatos. Esto era en los años ’80, puntualiza. “A medida que se fueron viendo resultados, la oposición iba perdiendo fuerza. “En los ’90, los implantes ya se popularizaron y a partir del año 2000, se instalaron como procedimiento reconocido en el mundo médico y científico”.

Antes de eso se realizaron numerosos estudios sobre su eficacia y seguridad. Los primeros pacientes pasaron horas y horas en los laboratorios. En la década de los ’80, se hizo evidente la necesidad de desarrollar implantes coleares multicanales, es decir, que estimularon varios sitios dentro de la cóclea para el reconocimiento de la voz. Son los precursores de los actuales y permitían captar el sonido con una calidad mejor.

Gracias al tesón de los autores, remarca el otorrinolaringólogo español, los implantes de hoy han sufrido “una evolución impresionante”. Si, por ejemplo, “hace 30 años podíamos aspirar a que las personas entendieran el 30% de una conversación, a medida que ha ido mejorando el propio implante y se han ido refinando las técnicas quirúrgicas, los afectados entienden una media del 85% de la conversación”.

Más investigación

Aunque el éxito de los implantes depende de varios factores, entre ellos el tiempo que se tarda desde que se inicia la sordera hasta que se realiza la intervención, y existen algunas limitaciones, como que la percepción musical es mucho más imperfecta y en ambientes ruidosos la audición se degrada. “Los implantes cocleares están diseñados para la percepción de la palabra hablada”.

Por eso, es importante que la investigación continúe, para mejorar ‘esta máquina de vapor’ (tal y como define Mercedes), por ejemplo, creando canales más efectivos de estimulación con menos electricidad.

A pesar de las limitaciones, el implante coclear ha cambiado la vida de más de 300.000 personas con hipoacusia. Y por eso, este año el Premio Lasker-DeBakey a la Investigación Médica Clínica es para sus artífices:Graeme Clark, Ingeborg Hochmair y Blake Wilson. Por mejorar el tratamiento clínico de estos pacientes. La ceremonia de entrega se realiza este viernes en Nueva York.

O’Donoghue lo tiene muy claro: “Estos tres científicos tuvieron el valor suficiente para seguir adelante con lo que parecía un proyecto imposible y el coraje de permanecer firmes ante las críticas. Sus ganas de mejorar la vida de las personas con sordera estaban por encima de todo. Han convertido el silencio en sonido y no sólo recibirán el premio Lasker, ya han obtenido uno mucho mayor, el reconocimiento de las más de 300.000 personas que hoy pueden oir gracias al implante coclear”.

El ‘Nobel americano’ premia a los padres del implante coclear | Noticias | elmundo.es.

Comentarios desactivados en El ‘Nobel americano’ premia a los padres del implante coclear

Archivado bajo Investigación médica, Nobel

El efecto de una vida saludable se mide en los cromosomas

Un estudio apunta a que los telómeros de quienes tienen mejores hábitos se alargan

Una vida saludable (hacer ejercicio, comer sano –sobre todo verduras integrales con pescado, menos carne roja y sin alcohol-) es la mejor receta para vivir más. Esta conclusión ya es sabida, pero por primera vez se ha podido medir al nivel del núcleo celular: en los cromosomas, que son los paquetes que contienen nuestros genes. Un pequeño estudio de cinco años con 35 personas, que publica The Lancet, ha puesto números por primera vez al efecto de la vida sana en los telómeros, los extremos de los cromosomas cuya longitud determina la supervivencia.

En concreto, el estudio realizado por la Universidad de California en San Francisco, siguió a una serie de hombres con cáncer de próstata, y, aprovechando sus controles, se midieron los telómeros. Los que cambiaron a una vida más sana los prolongaron el 10%; los que no hicieron cambios en sus vidas, los redujeron un 3%.

Pese a las limitaciones del estudio (tanto en número de participantes como por sus condicionantes de sexo y estado de salud), el estudio da una medida de cómo influyen los hábitos a nivel intracelular. Los telómeros son una especie de protección de los extremos de los cromosomas, que son las estructuras que contienen los genes. En cada división celular se reducen, por lo que el daño se acerca a la información básica de la vida. Y mantenerlos se ha visto que es una manera de asegurar la supervivencia.

Entre los cambios que siguieron los voluntarios estaban, sobre todo, las de dieta, pero también el hacer ejercicio moderado o contar con sistemas de relajación y apoyo social.

Precisamente el tema de la alimentación es el central del Congreso Internacional sobre Nutrición que ha comenzado este lunes en Granada. En su primera jornada se ha recalcado que “mantener unos niveles óptimos de hidratación, evitar la ingesta de alcohol, evitar el tabaquismo, sea o no pasivo, llevar una dieta rica en frutas y verduras o evitar el sedentarismo, es decir, llevar un estilo de vida saludable supone evitar factores que predisponen a diferente enfermedades, como la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipercolesterolemia o las enfermedades cardiovasculares”.

En él, Pilar Riobó, jefa de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz, ha afirmado que “una adecuada nutrición es una de las mejores herramientas para prevenir enfermedades. En España tenemos la suerte de contar con la dieta mediterránea, uno de los mejores ejemplos de calidad nutricional. No existe una adecuada relación entre las calorías que consumimos y las que gastamos, lo que conduce poco a poco hacia la obesidad”. Y ha añadido que “no podemos olvidar que no existe una correcta nutrición sin una hidratación adecuada [uno de los temas de la primera jornada]. De hecho, los expertos recomiendan de forma general ingerir entre 2 y 2,5 litros diarios a través de las diferentes bebidas, como zumos, refrescos o sopas que ayudan a adquirir los niveles deseados aportando variedad de sabores”.

MÁS INFORMACIÓN

El efecto de una vida saludable se mide en los cromosomas | Sociedad | EL PAÍS.

Comentarios desactivados en El efecto de una vida saludable se mide en los cromosomas

Archivado bajo Cromosomas, Genoma, Investigación médica, Nutrición

“Estoy aquí gracias a mis profesores del instituto” | EL PAÍS

La investigadora del CNIO ha generado células madre embrionarias dentro de un ser vivo

María Abad es “la chica del momento” en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Así la llaman unas colegas cuando camina por los pasillos camino al comedor. Y no es para menos. Esta madrileña, nacida en el hospital de La Paz —“porque Alcorcón no tenía hospital en los ochenta”— hace 33 años, a escasos metros de donde ahora trabaja, ha conseguido reprogramar simples células adultas en células madre embrionarias dentro de un ser vivo. Después de queNature haya publicado los resultados, su teléfono no ha dejado de sonar (durante el almuerzo vibra varias veces) y confiesa que tiene decenas de mensajes sin leer. “Estoy abrumada. Estoy acostumbrada a disfrutar de lo que hago, pero no a que tenga trascendencia”, dice.

Abad salpica el relato de su trayectoria de agradecimientos. “He tenido mucha suerte con mis mentores”, repite. Cronológicamente, primero recuerda a sus profesores de instituto, Lola y Antonio. “Menciónalos”, pide. “Creo que estoy aquí gracias a ellos”, explica. Sus maestros despertaron su capacidad de asombro, su curiosidad. “Salí sabiendo que quería estudiar Biología”, dice. Acabó trabajando con Manuel Serrano, director del programa de Oncología Molecular del CNIO, gracias a un correo electrónico. “En diciembre de 2008 leí mi tesis, pero mi pareja, que también es científico, todavía no. Así que decidí quedarme en España y escribí a Manolo. Y así acabe aquí”, sonríe. Los cuatro años que separan aquel momento de su descubrimiento han estado plagados de “fracasos”. “Nos ha costado mucho convencernos de que esto merecía la pena, pero un día vimos una lucecita”. Habla en plural porque insiste en que este éxito no es solo suyo. Y añade dos nombres más a su lista de menciones: “Lluc Mosteiro y Cristina Pantoja”. Comprueba que los nombres de sus compañeras están bien escritos en el cuaderno. “Yo me estoy llevando la visibilidad pero ellas me han ayudado mucho. Este es un trabajo de equipo”.

Abad espera que su hallazgo, que sugiere la posibilidad futura de autoregeneración de tejidos lesionados, sirva como una llamada de atención sobre la importancia de la inversión en ciencia. “España tiene un problema para atraer talento, de aquí o de fuera”, opina. De momento, la bióloga ya planea irse al extranjero. “Porque quiero, no me veo forzada”, matiza. A unos meses de que finalice su contrato el próximo mayo, sueña con trabajar en Boston o Nueva York. “Que nos vayamos a formarnos fuera no es un drama, la pena es que los científicos no podamos volver a hacer ciencia aquí”, añade.

Es en España donde Abad se imagina su futuro lejano. Cerca de su familia. Cuando habla de ellos se le trunca la voz y se le humedecen los ojos. “Se esfuerzan por apoyarme. Siempre se han interesado por lo que hago y en las cenas me piden que se lo explique. Y leen artículos para enterarse”. No es fácil comprender cómo es posible generar células madre embrionarias dentro de ratones. Tampoco que para llegar ahí “no hay horarios ni vacaciones ni fines de semana”. “Por eso nos emparejamos con otros científicos. Otro no lo hubiera aguantado”, se refiere a su novio. Pero las horas en el laboratorio, observando a sus “viejos ratoncillos”, han dado sus frutos. En este caso, un futuro lejano en el que órganos dañados pudieran regenerarse. Y ser “la chicaNature”.

“Estoy aquí gracias a mis profesores del instituto” | Sociedad | EL PAÍS.

Comentarios desactivados en “Estoy aquí gracias a mis profesores del instituto” | EL PAÍS

Archivado bajo Investigación médica, Investigadoras, iPS