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200 días sin posarse

Del oeste africano al centro de Europa: la ruta migratoria es habitual en muchas especies de aves, pero la novedad es que, por primera vez, se ha podido demostrar que al menos tres ejemplares de vencejo real (Tachymarptis melba) han dedicado 200 días al recorrido, y que lo han hecho sin posarse. Todas las actividades, incluido dormir, se hicieron en el aire, señala el equipo dirigido por Erich Bächler, del Instituto Ornitológico de Suiza, en un artículo publicado en Nature Communications.

El trabajo se hizo siguiendo unos emisores en los animales que recogían la actividad de las aves, y así se pudo verificar que no dejaban de aletear o planear ni un momento. Hasta ahora, afirman los zoólogos, esta actividad continuada solo se había documentado en animales marinos.

El mayor problema –al que los autores dedican más discusión- es al problema del sueño. Los datos muestran que hay periodos de menor actividad, en los que se supone que el pájaro descansaba, pero no que se posara (salvo que lo hiciera siempre con la misma configuración del cuerpo y las alas que cuando planean de día, por ejemplo). Esto quiere decir que no hay privación de sueño durante largos vuelos, algo que iría contra la salud de los animales, afirman en el artículo.

El ensayo empezó en zonas de reproducción en Suiza, y se observaron dos pautas diferentes: al emigrar al sur hay periodos de descanso. Es en la posterior vuelta al norte cuando parece que no hay descanso. Eso se pudo comprobar porque de seis animales marcados se recuperaron datos de tres.

La muestra es pequeña, admiten los autores, pero la coincidencia de datos apunta a que el comportamiento es general.

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“La mayoría del Congreso de EEUU aún no se cree el cambio climático”

El Nobel de Química Mario Molina en una imagen de archivo. | B. Pajares

Si de defensa del medio ambiente se habla, el doctor Mario Molina es uno de los nombres propios a los que el planeta debe agradecer la lucha por su sostenibilidad ambiental. El ganador del Nobel de Química en 1995 es uno de los asesores del presidente estadounidense, Barack Obama, en materia de medio ambiente y cambio climático. Una voz autorizada que orientó a Obama en las iniciativas que tenía que anunciar en su discurso de lucha contra el calentamiento global del martes pasado.

Molina, que acaba de visitar España para asistir a los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, considera que los mecanismos que hasta ahora se están tomando contra el cambio climático “no son suficientes, por lo que se necesita un acuerdo internacional”, y pone como ejemplo la concienciación internacional por luchar contra el agujero de la capa de ozono, del que Molina fue precursor para descubrirlo.

Sin embargo, el Nobel reconoce que “sin Estados Unidos, es difícil que haya acuerdo, ya que si ellos no lo suscriben China, Brasil o México tampoco lo harán porque no sería equitativo”. Y el motivo lo tiene claro: “El Congreso, dominado por el partido republicano, ha tomado como mantra negar la ciencia del cambio climático“, afirma Molina; quien califica esto como “abursdo e irracional”.

La educación ambiental es fundamental, pero emplazó a educar “ya”, porque la Tierra “no puede esperar dos generaciones para que cale este mensaje, sino que necesita que los tomadores de decisiones estén educados en saber que el cambio climático es culpa de nuestras acciones”.

Recordando el discurso de Obama, Molina ha manifestado que el presidente de Estados Unidos está, aún con el Congreso en contra, “muy dispuesto”. El plan, ha especificado el ingeniero químico mexicano, está diseñado para tomar “medidas que no requieran la aprobación del Congreso”.

Mario Molina considera esta política norteamericana como “un paso importante pero no suficiente”, y ha vuelto a insistir en la necesidad -casi obligatoria para que prospere- de que Estados Unidos ratifique un acuerdo mundial.

Europa como ejemplo

Sí quiso destacar el liderazgo que Europa lleva a cabo en cuanto a políticas medioambientales de sostenibilidad, un espejo en el que deben mirarse el resto de países desarrollados. “Son admirables las acciones europeas a pesar de no existir un acuerdo amplio, aunque la crisis económica haya generado que reduzcan el presupuesto a estos fines”, ha declarado Molina.

Aunque no sea el momento de aumentar las partidas destinadas a la investigación de más y mejores tecnologías amables con el medio ambiente, Molina cree que “es importante que, si no crecen, al menos no cortarlas porque hay un riesgo importante en ello y hay que tener en cuenta que no son inversiones a corto plazo”.

Y dentro de Europa destaca a España. Nuestro país fue, para el mexicano, el abanderado de las energías limpias como la eólica o la solar, un hecho que ha sido muy positivo para que la conciencia medioambiental esté más desarrollada en nuestra orilla del Atlántico que en Estados Unidos. Sí cree que, poco a poco, la población estadounidense comienza a ver el cambio climático como un problema, algo que antes no se percibía así y que, además, “está en desacuerdo con la casi unanimidad de la comunidad científica”.

Negar la evidencia del cambio climático es por lo que lucha este mexicano, con el poder de influencia en el hombre más poderoso de Occidente, Barack Obama. De momento, espera que la administración de Estados Unidos pase de las medidas “importantes pero no suficientes” a pactar unos mínimos internacionales.

La mayoría del Congreso de EEUU aún no se cree el cambio climático | Ciencia | elmundo.es.

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¿Por qué hay un derrame petrolero por semana en Ecuador? – BBC Mundo

El guía turístico Paul Zambrano hacía un tour por el río Napo cuando se encontró con la mancha.

En Ecuador todo estaba listo para celebrar la Semana del Ambiente a principios de junio. Pero irónicamanete, el último día de mayo le trajo al ministerio del Ambiente un gran problema, nuevo y viejo conocido a la vez: otro derrame de petróleo en uno de los principales oleoductos del país, que vertió más de 11.400 barriles de crudo a orillas del río Coca, en el noreste de Ecuador.

El vertido se convirtió en una extensa mancha negra que se desplazó con el curso del río y llegó al río Napo, que pasa junto al Parque Nacional Yasuní, uno de los de mayor biodiversidad de la Tierra, antes de seguir hacia Perú y desembocar en el Amazonas.

A veces cuando son derrames pequeños, en refinerías o por negligencia, ni siquiera aparecen en las noticias” Diego Mosquera

Fue así como el derrame terminó teniendo consecuencias políticas y acaparando la atención del país vecino e incluso la del de más allá, Brasil, que se declaró “en alerta” el domingo a la espera de que la mancha negra pudiera eventualmente llegar a su territorio, algo que al parecer aún no ha pasado y tal vez nunca llegue a ocurrir de manera visible.

Pero este derrame, causado por un deslizamiento de tierra que arrastró un tramo del oleoducto conocido como SOTE (Sistema de Oleoducto Transecuatoriano), es sólo el más reciente de muchos en Ecuador. Hace apenas dos meses que otro accidente por un deslave causó un derrame en otro oleoducto, el de Crudos Pesados (OCP), en el que más de 5.000 barriles de crudo contaminaron un área agrícola y ganadera de la provincia costera de Esmeraldas, en el noroeste del país.

“Ecuador es el mejor ejemplo de por qué no se debe extraer petróleo en la Amazonía”, le dijo a BBC Mundo el biólogo e investigador Diego Mosquera, director de la Estación de Biodiversidad de Tiputini, en el parque Nacional Yasuní.

DERRAMES DE CRUDO EN ECUADOR 2000-2010

  • Total: 539 derrames
  • 28% por corrosión
  • 26% por atentados
  • 17,8 % por fallas mecánicas
  • 14,5% sin dato de causa
  • 11,8% por fallas humanas
  • 1,5% por desastre natural

Fuente: Ministerio del Ambiente de Ecuador

“Ha habido derrames muchísimas veces. En los últimos 30 años por las operaciones petroleras en la Amazonía se han derramado algo así como 20 millones de galones de petróleo”, dijo Mosquera, que lleva 15 años trabajando en la zona. Según datos del ministerio del Ambiente ecuatoriano la media de accidentes entre 2000 y 2010 fue de casi 50 al año. Y en 2011, según datos del ministerio citados por el diario Hoy, se reportaron 60 derrames de hidrocarburos en el país.

“A veces cuando son derrames pequeños, en refinerías o por negligencia, ni siquiera aparecen en las noticias”, asegura Mosquera.

La dificultad de medir los daños

La “corrosión” fue la causa del 28% del total de derrames de crudo en Ecuador entre 2000 y 2010.

“Se sabe que la Amazonía es un hábitat muy frágil. Entonces cualquier impacto, por mínimo que sea, tiene un efecto muy grande”, dijo el biólogo.

Los derrames pueden tener grandes repercusiones ecológicas y económicas, que pueden afectar la fauna y a la flora, el turismo y a las comunidades que viven en la Amazonía, que dependen de la pesca y de los ríos como fuente de agua potable.

Los daños causados dependen de la cantidad y el tipo de crudo derramado en cada accidente, así como de las medidas tomadas para su contención y limpieza. Pero en este caso, según Mosquera, es difícil valorar el impacto ecológico. “Como es una mancha de petróleo que se mueve por el río va dejando un impacto allá por donde pasa”, explicó. Eso afecta también a comunidades que dependen del río para su subsistencia, como la población de la ciudad de Coca, que se quedó sin acceso al agua.

La amazonía es tan sensible que las operaciones petroleras han sido nefastas para la vida ahí” Diego Mosquera

Algunos componentes del petróleo son solubles en el agua y otros se evaporan. Algunos se depositan en el fondo de los ríos, parte se queda varada en los meandros y parte por las riberas. Así que a medida que la mancha avanza río abajo se va desvaneciendo. Lo que queda visible son “manchas de petróleo en las orillas” y “aceite en el agua”. “En la parte ecuatoriana, por ejemplo, ya no se ve mucho el impacto porque la mancha de petróleo ya se fue”. Según el biólogo, se puede predecir el impacto que el accidente tendrá sobre la población de peces o aves, por ejemplo, pero para dar cifras hace falta hacer estudios más complejos.

Entretanto, el ministerio del Ambiente ecuatoriano informó el lunes en su página web que estaba emprendiendo “las acciones necesarias para garantizar que los daños ocasionados por los derrames de petróleo producidos por diferentes causas en Ecuador, sean reparados”.

¿Daños inevitables?

El Programa de Reparación Ambiental y Social (PRAS) está trabajando en una evaluación ecológica rápida para determinar las acciones que deberá emprender la EP Petroecuador en la etapa de remediación y para garantizar la no repetición del daño. Posteriormente, se realizará la valoración económica del daño que determinará si los afectados deberán recibir indemnizaciones” Comunicado del Ministerio del Ambiente de Ecuador

El accidente que causó este último derrame en Ecuador fue aparentemente fortuito: es difícil predecir un deslizamiento de tierra. Pero sólo un 1,5% de todos los derrames que tuvieron lugar entre 2000 y 2010 fueron por un “desastre natural”, según datos del ministerio del Ambiente ecuatoriano.

Fue la “corrosión” la que causó mayores daños: un 28% del total de accidentes, seguido de “atentados”, con un 26% y de fallas mécanicas con un 17%. Según le dijo a BBC Mundo Alexandra Almeida, coordinadora de la línea de petróleo de Acción Ecológica de Ecuador, el SOTE “ya es un oleoducto viejo”. “Ya sobrepasó su tiempo de vida óptima. Eso pudo haber contribuido a que esa ruptura fuera más fácil”, añadió.

El SOTE, que tiene unos 500 km de largo, con tramos bajo tierra y tramos expuestos, fue construido en los años 70 para llevar el petróleo desde la Amazonía hasta la costa, cruzando los Andes.

Este gran oleoducto tiene cierta tecnología diseñada para tratar de evitar los derrames, como bombas de presión que bombean el petróleo y cuyo funcionamiento se puede detener para minimizar daños en caso de derrame.

Pero según Almeida ninguna tecnología es perfecta.”Estos eventos no se pueden evitar. Cuando se hace actividad petrolera siempre hay riesgos de este tipo”, dijo.

Este tipo de eventos nos están dando señales para que pensemos bien qué es lo que estamos haciendo para el futuro del país” Alexandra Almeida

Según Almeida estos derrames deben ser una señal de alerta frente a las nuevas propuestas para ampliar la política de explotación petrolera en Ecuador a otros lugares, como el centro-sur de la Amazonía, “donde hay unos bosques casi intocados”.

“Este tipo de eventos nos están dando señales para que pensemos bien qué es lo que estamos haciendo para el futuro del país”, declaró. Según la activista, en el telón de fondo de este problema hay una dialéctica entre los intereses económicos y la protección del medio ambiente.

“Siempre se prioriza el ingreso económico de una actividad, como la petrolera o la minera, sobre los daños ambientales que puede provocar”, lamentó Almeida. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha defendido en numerosas ocasiones la explotación petrolera como una fuente de ingresos clave para la economía del país.

Pero desde la Estación de Biodiversidad de Tiputini, en el parque Nacional Yasuní, el biólogo Diego Mosquera asegura que desde hace décadas Ecuador es “un precedente mundial” de cómo no hacer las cosas. “Si tú haces un tour por la parte sur de la Amazonía, donde estamos nosotros, ahí todavía ves fauna en estado silvestre”, dijo.

“En cambio en el norte se hace lo que llamamos un “toxitour”: un tour en el que tú vas viendo todos los efectos directos e indirectos que la explotación petrolera ha dejado en el medio ambiente”, concluyó.

Entretanto, las autoridades de Ecuador y Perú siguen sobrevolando el río Napo y monitoreando las riveras en busca de la mancha de hidrocarburos.

¿Por qué hay un derrame petrolero por semana en Ecuador? – BBCMundo 

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Las especies en peligro que ganaron los premios Whitley – BBC

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Las especies en peligro que ganaron los premios Whitley – BBC Mundo – Video y Fotos.

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Filtros en los tubos de escape: ¿anticontaminantes que contaminan? – BBC Noticias

Los filtros de los tubos de escape han causado un desequilibrio químico en la formación de ozono.

Los filtros de los tubos de escape han causado un desequilibrio químico en la formación de ozono.

Científicos creen haberle encontrado una explicación al alto índice de ozono troposférico en Europa. Se trata de una ironía: la consecuencia lamentable pero no intencional de las medidas implantadas para mejorar la calidad del aire.

Los filtros implantados en los tubos de escape de los vehículos para eliminar las partículas en suspensión han producido un desequilibrio químico en la formación de ozono. Las reacciones químicas que normalmente eliminan el ozono han sufrido alteraciones. La conclusión proviene de un estudio que analiza los registros de la calidad del aire en Londres.

“Los niveles máximos de ozono disminuyeron desde la década de los noventa, pero no hemos alcanzado los esperados”, afirmó la Dra. Erika von Schneidemesser, del Instituto para Estudios Avanzados de Sustentabilidad, en Potsdam, Alemania. “Los datos que obtuvimos a raíz del monitoreo en Londres, así como los modelos realizados, nos ayudaron a detectar las razones detrás del comportamiento del ozono, al menos en Londres”, le dijo a la BBC.

Un ciclo perturbado

El ozono en la baja atmósfera (tropósfera) se considera un contaminante importante que puede causar serios problemas respiratorios y daños en la mampostería y en los cultivos agrícolas.

Se origina principalmente en las emisiones de vehículos terrestres, incluyendo los gases de escape, como los óxidos de nitrógeno (NOx), los compuestos orgánicos volátiles distintos del metano (COVNM) y el monóxido de carbono (CO).

El ozono es el resultado de la participación de estos gases en una serie de reacciones químicas en las que la luz solar y el calor actúan como catalizadores. Los meses de verano suelen ser los peores para el O3 (fórmula molecular del ozóno).

Los óxidos de nitrógeno se producen a partir de centrales eléctricas, vehículos de motor y los sistemas de calefacción industriales y domésticos.

Los óxidos de nitrógeno se producen a partir de centrales eléctricas, vehículos de motor y los sistemas de calefacción industriales y domésticos.

Von Schneidemesser y sus colegas utilizaron datos de la red de monitoreo de la calidad del aire para tratar de evaluar el desempeño de las reacciones que producen ozono en los últimos 15 años.

Encontraron que aunque los precursores de ozono han bajado, el índice de dos gases NOx en la atmósfera ha cambiado.

En condiciones constantes, hay un ciclo en el que el dióxido de nitrógeno (NO2) ayuda a formar el ozono y el óxido nítrico (NO) ayuda a separarlo.

Este ciclo parece haberse perturbado por las medidas de control que estaban originalmente destinadas a eliminar las partículas finas y el negro de carbono (hollín) en los tubos de escape de los vehículos.

Las medidas logra el resultado deseado, pero también alteran las emisiones relativas de los gases NOx.

Estamos extrayendo parte de la supresión de la capa de ozono” Instituto para Estudios Avanzados de Sustentabilidad

“Hay un equilibrio entre el NO y el dióxido de nitrógeno NO2, y los filtros de diésel que hemos estado implementando en los vehículos, implican que ahora tenemos una mayor cantidad de NO2, por lo que la reducción de NO es muy superior a la reducción de NO2”.

“Esto significa que estamos extrayendo parte de la supresión de la capa de ozono”, explicó von Schneidemesser, quien también está afiliada a la Universidad de Leicester, Reino Unido.

Mientras que el NO en la atmósfera se ha reducido entre 5% y 20% por año, el NO2 ha disminuido en tan solo entre 1% y 5% anual.

“A medida en que estos niveles continúen bajando, seguiremos obteniendo una reducción de ozono. Lo que pasa es que los pasos iniciales han tenido el efecto contrario”.

¿Un caso global?

Se necesita continuar con la investigación, pero las sospechas de los expertos apuntan a que la experiencia de Londres no es única. Todas las grandes ciudades europeas con problemas de tráfico van a pasar por los mismos inventarios de emisiones. La diferencia es que las ciudades del sur cuentan con más luz solar y calor, factores que tienen efecto en las reacciones que producen ozono.

Sin embargo, las observaciones del estudio sólo expone uno de los motivos detrás del alto índice de ozono troposférico. Los científicos afirman que los niveles de ozono europeos están siendo influenciados por lo que ocurre en otras regiones del mundo”

“Hay una importación importante de ozono y de precursores del exterior, y esto influye en lo que llamamos el ozono de fondo, y que está incrementándose a medida en que los contaminantes globales, particularmente en Asia, empeoran”.

“Toda esta situación tiene un efecto en los índices de ozono en Europa”, explicó Paul Monks, de la Universidad de Leicester. “Así que, para poder regular el ozono necesitamos de un tratado a nivel mundial. Necesitamos tomar medidas de control en otros países, así como en el nuestro”. “El pico de ozono ha disminuido desde la década de los noventa, pero ahora ha tocado fondo, y sigue en el mismo nivel a pesar de la reducción de emisiones”.

Filtros en los tubos de escape: ¿anticontaminantes que contaminan? – BBC Mundo – Noticias.

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Los peces del Júcar y del Ebro toman Voltarén | EL PAÍS

  • Un estudio analiza por primera vez los niveles de desechos fármacos en varios ríos españoles

Un estudio presentado en la III Conferencia Anual Scarce, que tiene lugar estos días en Valencia, revela niveles de residuos de fármacos como el antiinflamatorio dicoflenaco o Voltarén en peces de los ríos Ebro, Llobregat, Xúcar y Guadalquivir, según ha informado la organización.

Es el primer estudio de campo en peces –la mayoría de los publicados hasta ahora habían sido de laboratorio–, exhaustivo en España y pionero en Europa, que detecta por primera vez niveles de residuos de fármacos en varias especies de los ríos.

El trabajo ha sido elaborado por los investigadores Belinda Huerta (ICRA), Anna Jakimska (Universidad de Tecnología de Gdansk, Polonia), Meritxell Gros (ICRA), Sara Rodríguez-Mozaz (ICRA) y Damià Barceló (IDAEA CSIC-ICRA). El equipo está formado por químicos y biólogos, fundamentalmente.

En concreto, se verifica la presencia en peces del fármaco Diclofenaco, también conocido con el nombre comercial de Voltarén, de venta en las farmacias sin receta médica. La Unión Europea lo quiere añadir como nuevo contaminante en la revisión de la lista de los contaminantes prioritarios a controlar en muestras de aguas. El estudio constata que se encuentra en todas las cuencas hidrográficas y es, por lo tanto, el fármaco más común en todas ellas, han explicado las mismas fuentes.

El investigador Damià Barceló explica que las dosis de fármacos acumuladas en los pescados, principalmente carpas, no son dañinas para la salud humana. “Su consumo a través de un filete de pescado, por ejemplo, no supone ningún peligro, porque las dosis son minúsculas, en comparación con las que tomamos habitualmente”, señala a este diario.

Además, esta investigación pone de manifiesto, tal y como han apuntado las mismas fuentes, que las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales de las cuatro cuencas hidrográficas estudiadas (Ebro, Llobregat, Júcar y Guadalquivir) no eliminan el diclofenaco. También que los peces que hay en el río son capaces de acumularlo, “indicando por tanto unos riesgos continuos de exposición a este fármaco, cuyos efectos a largo plazo en el ecosistema acuático de los cuatro ríos son difíciles de predecir, pero que les afectará negativamente”.

Se llega a esta conclusión en el estudio Presencia y eficacia en la eliminación de plaguicidas en las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) de los ríos Ebro, Guadalquivir, Júcar y Llobregat (España).

Por otro lado, el estudio Análisis de los programas de monitorización y de su idoneidad para la evaluación de riesgos ecotoxicológicos en cuatro cuencas mediterráneas de España concluye que los programas actuales son “suficientes” para el control de la calidad del agua bajo las exigencias de la Directiva Marco del Agua, pero que es “necesario” hacer mejoras para incrementar la eficiencia y calidad de la compilación de datos.

Está realizado por los investigadores Julio C. López-Doval, Núria De Castro-Català (ambos del Departamento de Ecología de la UB) e Ignacio Andrés-Doménech (Departamento de Ingeniería Hidráulica y Ambiental de la UPV), Julián Blasco (Departamento de Ecología y Gestión Marina. Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía, CSIC-Cádiz), Antoni Ginebreda (IDAEA-CSIC-Barcelona), Isabel Muñoz (Departamento de Ecología de la UB).

Scarce es un programa de investigación multidisciplinar sin precedentes iniciado el mes de diciembre de 2009, en el marco del programa Consolider-Ingenio, del Ministerio de Economía y Competitividad. Scarce cuenta con un presupuesto de 4,5 millones de euros y dura cinco años. Durante este tiempo se reunirán 12 grupos científicos españoles con más de 140 investigadores y líderes en distintas disciplinas como la hidrología, geomorfología, química, ecología, ecotoxicología, economía, ingeniería y modelización.

El de Valencia es el tercer encuentro anual de la Conferencia Scarce; el primero tuvo lugar en Girona (Cataluña) en diciembre de 2010; y el segundo en Madrid en noviembre de 2011.

Hallados residuos de Voltaren en los peces del Júcar y del Ebro | Comunidad Valenciana | EL PAÍS.

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Crece ‘la guerra de las presas’ en la Amazonia | Sociedad | EL PAÍS

 

Protestas de indígenas contra la construcción de la presa de Belo Monte. / LUNAE PARRACHO (REUTERS)

La gresca avivada en Brasil entre el Gobierno y las organizaciones ambientales e indigenistas por la construcción de enormes plantas hidroeléctricas en la cuenca amazónica está lejos de acabar. Según el Plan Decenal de Expansión Energética diseñado por el Ejecutivo de Dilma Rousseff, Brasil levantará 15 hidroeléctricas en el Amazonas en nueve años. Mientras seis obras ya avanzan a todo trapo (Jirau, Santo Antônio de Jari, Belo Monte, Colider, Ferreira Gomes y Teles Pires), la inauguración de nueve plantas (Sinop, Cachoeira Calderão, São Manoel, São Luiz do Tapajós, Jatobá, Bem Querer, São Simão Alto, Marabá y Salto Augusto Baixo) está prevista para el quinquenio 2017-2021.

La faraónica obra de la central de Belo Monte, en el río Xingú, y las de Jirau y Santo Antônio, en el Madeira, representan, por su impacto ambiental y envergadura, los campos de batalla de los ecologistas. Es previsible que en los próximos años surjan nuevos focos de tensión, ya que algunos de estos proyectos se desarrollarán en áreas sensibles de selva virgen y en territorios indígenas en las cuencas de los ríos Tapajós, Teles Pires o Juruena. “Nuestra posición no es contraria a la energía hidroeléctrica, sino a las obras de gran envergadura que tienen un fuerte impacto social y ambiental. Además, las largas distancias desde estas plantas hasta los núcleos urbanos convierten el modelo en poco eficiente”, explica Ricardo Baitelo, coordinador de Clima y Energía de Greenpeace Brasil.

La presidenta, Dilma Rousseff, tiene claro que la mejor manera de garantizar el crecimiento económico del país, que en los últimos dos años ha dado señales de debilidad, consiste en acabar con el déficit eléctrico y modernizar infraestructuras de transporte terrestre, marítimo y aéreo. Buena parte de estas prioridades fijadas en el Programa de Aceleración del Crecimiento afectan al Amazonas, la mayor reserva de riqueza natural del país. Por ejemplo, la construcción de 7.500 kilómetros de carreteras y 10.000 kilómetros de líneas férreas, o el trazado de nuevos tendidos eléctricos, requerirá abrir paso en la inexpugnable región selvática.

“Nuestra Constitución permite la explotación de los recursos minerales e hidráulicos que se encuentran en tierras indígenas, aunque aún no exista una legislación clara al respecto”, dice Altino Ventura, secretario de Planificación Energética del Gobierno brasileño: “No obstante, damos prioridad a hidroeléctricas que no toquen tierras áreas indígenas demarcadas o parques nacionales”.

En el terreno energético, la Empresa de Pesquisa Energética (EPE), dependiente del Gobierno, pronostica que Brasil duplicará su producción eléctrica esta década. La principal fuente seguirá siendo la hidroeléctrica, prioritaria para el Gobierno y responsable de más del 80% del consumo del país. La cuenca amazónica representa un yacimiento inagotable de megavatios al que el Ejecutivo de Brasilia no está dispuesto a renunciar. Las seis hidroeléctricas ya en construcción, sumadas a las nueve en estudio, representan menos de la cuarta parte de la capacidad de generación de los dos principales ríos de la región selvática: el Amazonas y el Tocantins. “Los recursos están ahora en la región norte [que incluye el Amazonas] y nuestro desarrollo energético pasa por esta zona”, confirma Ventura.

El Gobierno argumenta que muchas de estas plantas serán pequeñas y que tendrán la misma estructura que las plataformas petrolíferas para minimizar su impacto. El modelo incluiría un reducido número de operarios, la ausencia de núcleos urbanos y la reforestación de la selva afectada en la construcción. Tras la puesta en marcha, solo quedaría una plataforma aislada en medio de la selva sin acceso terrestre. Los trabajadores solo podrían entrar y salir en helicóptero.

Según las ONG, al inundar enormes áreas de selva, estas plantas modifican el ecosistema; alteran los caudales, los cauces y los fondos de los ríos impidiendo a veces su navegación y desplazan a las poblaciones que viven en los márgenes y violentan a las comunidades indias que exigen el respeto de sus tierras ancestrales.

Crece ‘la guerra de las presas’ en la Amazonia | Sociedad | EL PAÍS.

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